Content
aunque cojinetes de desembrague están diseñados para ser duraderos, también son bastante delicados y muchos hábitos cotidianos pueden, sin saberlo, acortar su vida útil. Estas son algunas de las principales razones de su daño:
Ésta es la causa más común de daños en los rodamientos. A muchos conductores les gusta apoyar ligeramente el pie izquierdo sobre el pedal del embrague mientras conducen.
Consecuencia: Aunque es posible que no sienta ninguna presión, esta ligera presión es suficiente para hacer que el cojinete de desembrague entre en contacto con la placa de presión que gira rápidamente.
Daño: El rodamiento se ve obligado a girar continuamente, lo que hace que la grasa del interior se adelgace y se escape debido a las altas temperaturas generadas por la fricción continua, lo que eventualmente provoca que el rodamiento se queme debido a la fricción seca.
Cuando se espera en un semáforo en rojo o en un atasco, mantener el pedal del embrague pisado para facilitar el arranque es como "torturar" el rodamiento.
Consecuencia: En este momento el rodamiento sufre un tremendo empuje hacia arriba.
Daños: el funcionamiento prolongado con cargas elevadas provoca desgaste por fatiga en las bolas de acero y las pistas de rodadura dentro del rodamiento, lo que acorta su vida útil. Recomendaciones: Si se detiene por más de unos segundos, lo mejor es cambiar a punto muerto, poner el freno de mano y soltar el embrague.
Por ejemplo, al arrancar en una pendiente, algunas personas mantienen el embrague en un estado "medio acoplado" durante un período prolongado para evitar que el automóvil retroceda, mientras simultáneamente aceleran el motor.
Consecuencias: Esta operación genera un calor tremendo.
Daños: La temperatura extremadamente alta se conduce directamente al cojinete de desembrague, lo que provoca que las piezas se sobrecalienten y se deformen, o que el lubricante interno se coque.
Aunque el sistema de embrague está relativamente cerrado, no es un vacío completo.
Consecuencias: A medida que los discos del embrague se desgastan naturalmente, se genera una gran cantidad de polvo. Si el vehículo circula con frecuencia sobre agua, también puede entrar humedad en la carcasa del embrague.
Daño: El polvo y la humedad mezclados dentro del rodamiento acelerarán el desgaste como una piedra de afilar e incluso pueden causar que el rodamiento se oxide y se atasque.
Si el embrague no se instaló correctamente durante el último mantenimiento, o si el cable/sistema hidráulico del embrague se ajustó demasiado...
Consecuencias: Esto dará como resultado un espacio libre insuficiente entre el cojinete de liberación y la placa de presión (es decir, muy poco recorrido libre).
Daño: Incluso si no presiona el pedal, el rodamiento puede continuar rozando la placa de presión, provocando una falla prematura y silenciosa.